sábado 18 de septiembre de 2010

Paolo Lüers

Paolo Lüers

Hoy por hoy, este periodista germano-tabernero, ya es un mítico personaje salvadoreño desbocado a la política criolla, su semblante es de un anglo-manso, pero tiene una lengua tan venenosa como la de una lavandera de río-guanaco y la pluma como la quisiera tener cualquier maquiavélico cortesano. La inteligencia no se compra y el Amo del universo fue gentil con el “carapálida” confiriéndole coraje en su literatura. Debemos aceptar que Lüers, tiene más agallas y más valentía de cualquier seudo-periodista salvadoreño. Escribe a como se le antoja y despotrica contra cualquier animal político que resbale en los charcos sucios. Unos lo tildan de “comprado por la derecha” y otros de periodista independiente. A muchos salvadoreños les gana el morbo y les gusta leer sus feroces epístolas cargadas de calichismo. Lüers, es de los pocos editorialistas que congrega EDH y que son de mi agrado, así como lo son: el sabio Padre Oscar Rodríguez, me gusta leer a Eduardo Torres, los hermanitos Galeas, Chacón, Montaner y Vargas Llosa. Detesto leer en EDH esos editoriales “cursis” de viejas pavos reales más papistas que el Papa… uhgggg!

EDH ha permitido que las izquierdas moderadas con las que comulga Lüers tengan su espacio en el territorio de las noticias y de la opinión publica, eso crea una atmosfera de credibilidad, pues la religión de dicho periódico no es precisamente la ultradercha, sino la apuesta por la libre expresión.

Lüers en su última epístola, dirigida al jefe policial Howard Cotto, apela por la remembranza del caso de “Los Barriles” que está bajo su jurisdicción. Apunta a que él tiene la última palabra de los barriles con “pisto” encontrados en una finca de Zacatecoluca y otros encontrados en una casa de Lourdes, Colón. Según Lüers la tarea de Cotto es investigar y esclarecer la procedencia de dichos barriles. Poniendo acento en la perspicaz idea de que pueda que esa plata sea producto de la corrupción del oscuro y pasado quinquenio, del cual desaparecieron más de 200 millones de dólares….

Y dice el dicho: “El que calla otorga….”